¿Quiénes Somos?
IDEARIO AGUSTINIANO.
Cuando hablamos de Edcuación Agustiniana no pensamos en una técnica pedagógica, sino en un clima, un espíritu que impregna la acción educativa y exige una actitud total ante la realidad.
El hombre Agustiniano busca y ama; nuestro propósito es ayudar al hombre a SER y COMPARTIR, todo ello unido a esta propuesta de valores para hoy y para el futuro en la Educación:
· Interioridad. Rasgo característico del hombre Agustiniano. A mayor interioridad, mayor grado de conocimiento de sí mismo y, en consecuencia, el de los otros. Supera toda superficialidad, promueve un acercamiento crítico ante la realidad y tiene confianza en sí mismo. Es educar para el silencio, la admiración, el asombro, la contemplación, la libertad.
· Amistad. La amistad verdadera se levanta sobre un suelo de valores humanos de inmensa riqueza, se apoya en el amor gratuito, en la reciprocidad y en la sinceridad. Corrige vientos de individualismo y da un grado de cercanía, disponibilidad y acompañamiento, lleva la impronta de la comprensión, empatía, cordialidad, porque absorbe el contenido de la caridad cristiana.
· Búsqueda. Despertar la voluntad de búsqueda es alentar las inquietudes, situar al alumno a la escucha de su propia conciencia. Una actitud personal y una oportunidad de encuentro consigo mismo. Búsqueda no sólo del conocimiento, sino también de la vida, del amor y de Dios.
· Verdad. No sólo estimulando el hábito del estudio y de la investigación, sino también aquella que significa la aproximación a Dios y a las propias raíces, como médula de nuestro propio ser.
· Libertad. Hacer del alumno una persona libre, responsable y consciente de sus valores y metas, pero nunca desvinculado de los demás, en un progresivo autoconocimiento, el deseo de llegar a ser, la necesidad de un proyecto vital, en el aprendizaje del amor. Es descubrir cualidades, perfeccionarlas y proyectarlas solidariamente hacia los demás.
· Comunidad. Aspiración de participación y responsabilidad, que permite compartir lo mejor de la vida, la amistad y la fe. Es promover que los alumnos desplieguen su creatividad y ensayen una forma de convivencia que da a la relación interpersonal un tono de respeto, disponibilidad, tolerancia.
· Trascendencia. La apertura del hombre para conocer, vivir y llegar a Dios.